Diariamente en mi trabajo me encuentro con un dilema: Lo que el cliente necesita (según él), no es lo que más le conviene. Cuando esto sucede, le doy toda la información sobre lo que yo creo que sería mejor para él, pero le dejo decidir al cliente sobre lo que el cree que es mejor para su empresa.Creo que parte de nuestro trabajo es intentar ayudar a nuestros clientes en lo que sea posible, y debemos darle todas las opciones abiertas incluidas las que nosotros pensamos que sería mejor.Por experiencia en la mayoria de los casos suelen ser receptivos a tu asesoramiento, pero insisto que la última decisión sea la suya. Un saludo.
Hola,
ResponderBorrarDiariamente en mi trabajo me encuentro con un dilema: Lo que el cliente necesita (según él), no es lo que más le conviene. Cuando esto sucede, le doy toda la información sobre lo que yo creo que sería mejor para él, pero le dejo decidir al cliente sobre lo que el cree que es mejor para su empresa.Creo que parte de nuestro trabajo es intentar ayudar a nuestros clientes en lo que sea posible, y debemos darle todas las opciones abiertas incluidas las que nosotros pensamos que sería mejor.Por experiencia en la mayoria de los casos suelen ser receptivos a tu asesoramiento, pero insisto que la última decisión sea la suya.
Un saludo.